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Aymaras, Espiritualidad y valores. Mamani

LOS VALORES Y ESPIRITUALIDAD ANDINA EN LA CULTURA AYMARA.Bolivia

Universidad Mayor de San Andres | Lic. Amalia Choque Mamani. Licenciada en Lingüística e Idiomas mención Lingüística y Lenguas Nativas. Carrera de Lingüística e Idiomas Universidad Mayor de San Andrés.

 Abordar el tema de los valores es reflexionar sobre el accionar de nuestra vida y destino, acerca de lo que somos y lo que queremos ser, como personas, familia, país, humanidad; es decir, mediante un diálogo nos ponemos de acuerdo sobre nuestros principios comunes y nuestras metas colectivas, en el que las palabras son la guía hacía el mundo de los valores, principios que nos hacen mantener posiciones, nos caracteriza como seres humanos.

Cuando decimos que los valores son guías de la conducta de la persona, está constituye una manera de ser y hacer, una guía para nosotros en todos y cada uno de nuestros actos, los valores buscan asegurar la existencia del individuo, es como una brújula que nos orienta hacia la búsqueda de metas en nuestra vida, dan significado a nuestra actividad, nos permite mantener una coherencia mental, es así que todas las personas poseen valores, sin distinción de procedencia social, económica o religiosa.

Los valores tiene una función social es el de asegurar la convivencia y el respeto mutuo, cuando se piensa en una comunidad valoramos una forma de agrupación o la valoración de la vida en sociedad. Los valores se aprenden en contacto con las personas significativas en nuestra vida, es decir aquella persona que te deja huellas profundas, estas pueden ser tus padres, profesores, los que nos enseñan el amor, la esperanza, honestidad.

Los valores son los parámetros invisibles realizados en sentido positivo, son bienes cuyo valor puede ser calculado por la madurez, en realidad miden el grado de armonía y equilibrio en que se desenvuelve una sociedad en su diario trajinar por alcanzar el desarrollo y la paz social. Los valores o parámetros sociales que los pueblos practican con entereza humildad, fraternidad y solidaridad, agudizando su inteligencia, ejercitando su voluntad, logran alcanzar los objetivos que les permiten vivir en paz, compartiendo el bienestar imbuidos de tolerancia respetando la vida y la libertad.

Las creencias y las prácticas espirituales se manifiesta en armonía con el naturaleza, como bien dijo un expositor en Cochabamba, la tierra se encuentra ocupada por hombres y mujeres, así como también por seres vivos de la naturaleza que habitan en ella, y no se puede tocar y pisotear y desalojar sin pedir permiso, por ello es fundamental el solicitar un permiso especial, para realizar uso de esa tierra, donde se va a construir una habitación, podremos hacer muchas cosas, siempre y cuando se pida el permiso mediante un acto ceremonioso.

JUSTIFICACIÓN

Enfocar el tema de los valores es fundamental, porque bajo este principio funciona la vida del hombre, y la vida es el valor primordial del ser humano, todos los valores se proyectan de una u otra forma hacia el mantenimiento y el desarrollo del bienestar del individuo hasta el de la humanidad.

Estos patrones de conducta, hace que nos distingamos los unos de los otros, algunas veces coincide la escala de valores y en otras no, la coincidencia conduce hacia una dimensión ascendente. La fortaleza de los valores gira en torno al bien común y si todos mantenemos una coherencia entre nuestra vida y nuestros valores lograremos contribuir a la constitución sana de una sociedad de valores.

Los valores sociales varían de acuerdo con las sociedades específicas, con las comunidades que se constituyen, en cada comunidad promueven valores que puede engrandecer esa sociedad incorporando nuevos aprendizajes velar por las futuras generaciones y sobre todo superar sus problemas económicos.

El valor de la educación para el aymara es un arma es la adquisición de poder para defenderse, conceptualizando este proceso como un cambio de vida diferente a lo cotidiano o tradicional, amerita integrar el respeto al principio espiritual propio del mundo andino, que gira en torno a la armonía, conservar la relación de las costumbres y creencias del mundo aymara a fin de fortalecerla.

OBJETIVOS

Recuperar los valores y la práctica de la espiritualidad andina que organizan el mundo y la vida de los seres humanos en la cultura aymara.

ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LOS VALORES EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS

El presente estudio tiene como objetivo comprender, los valores y sabidurías culturales practicados en la cultura aymara, el hombre y la mujer tienen un rol importante en los contextos socioculturales y económicos, tal como señala Mamani (2002:162)

En una entrevista realizada a Beatriz Bautista, afirma que la sabiduría andina está plasmada en cuatro principios fundamentales, que son:

Ajayu espiritualidad, es el símbolo de la sabiduría espiritual Yati sabiduría, símbolo del pensamiento o racionalidad cósmica Qama que expresa la vivencia social armónica y equilibrada centrada en la familia, porque toda existencia es relación familiar. Lura ciencia y tecnología referentes a la actividad humana que constituye del hombre y la mujer como sujetos creadores y recreadores. Dichos principios se manifiestan en el respeto, equilibrio, complementariedad, reciprocidad entre todos los elementos de la naturaleza y del cosmos (Pacha y la Pachamama) y humana.                                  

 LA ESPIRITUALIDAD ANDINA                                                      

La espiritualidad andina, es el culto a la Pacha y a los Apus que es practicada por millones de personas, contempla una serie de rituales y de valores cuyo centro es la naturaleza y la relación con todos los espíritus vivos, tiene una ciencia religiosa muy estructurada que constituye un verdadero camino de desarrollo espiritual para quienes la siguen similar a cualquier ciencia religiosa universal.        

La espiritualidad desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha manifestado de diferentes maneras las creencias y prácticas de su vida espiritual. Manifestarse espiritualmente ha sido siempre una necesidad interior, al igual que el sueño, el hambre, la sed, y otros aspectos.

La auténtica espiritualidad de un pueblo constituye el cimiento más sólido para poder resistir a los vientos constantes y furiosos del colonialismo religioso, cultural y económico.

 Los nombres, las personificaciones y símbolos de lo Sagrado, varían de una Nación a otra, vivimos gracias a la Tierra que nos acoge, los productos de la naturaliza que nos alimenta; en fundamental respetar a las Plantas y Animales; en contemplar y reconocer la importancia que tiene en nuestras vidas el Sol, la Luna, las Montañas, el Viento, el Agua, las Estrellas y vivir en armonía con Ellos.

En las cosmologías y cosmogénesis andinas todo tiene vida y la vida lo abarca todo; implica que todo tiene comunicación con todo, cada parte del todo es concomitante con todas las otras partes; hablamos de una interrelación compleja de partes, de regiones y del todo.

Esta génesis es comprendida a partir de la pareja primordial, masculino-femenino, arquetipo antropomórfico conectado al arquetipo de complementariedad. En este sentido, para la concepción andina del mundo, todo esta marcado por esta relación reproductiva, todo puede ordenarse desde esta perspectiva, masculino-femenino, femenino-masculino, inherente a los procesos, fenómenos y prácticas vitales, esta vinculación reproductiva adquiere una configuración propia en los perfiles de la naturaleza, en las localizaciones de las figuras, imágenes, composiciones geográficas. El sol y la luna, la constelación de la Cruz del Sur y Orión, expresan esta complementariedad en el Alaxpacha.

Pacha es por lo tanto es el estado de las cosas, lo dado, el desenvolvimiento de los hechos en la contingencia de los seres vivos. Tiene el significado de naturaleza, o sea todo lo que contiene la superficie terrestre; el cielo, espacio sideral o bóveda celeste; también el tiempo, es decir, el pasado, el presente y el futuro.

Como verán, existen tres niveles de comprensión en una sola palabra (agua, aire y fuego). Entre los aymaras, Pachamama merece gran respeto, se le ofrecen libaciones, en cualquier oportunidad en que se comparte comida y en todos los ritos del ciclo agrícola. La tierra se constituye como los cimientos del cosmos, el fundamento de toda la realidad, el receptáculo de todas las fuerzas sagradas, que se manifiesta en montes, bosques, vegetación y aguas. Es el lugar y el tiempo, el espacio primordial.

La tierra lo sostiene todo, es la base de la vida. La misma vida humana está ligada a la tierra de forma profunda.

La tierra es matriz de vida ALAXPACHA- es el mundo de arriba, del más allá o el cielo, es un mundo de luz, imperceptible a los sentidos, es el sol brillando en nuestro espíritu mundo de arriba, espacio sideral, morada de los dioses, difuntos y nobles- simbolizado por el CONDOR. AKAPACHA- es el mudo real y visible en el que vivimos, es la dimensión sensible de nuestra existencia, lo que se ve, se escucha y es tangible al cuerpo físico, el mundo del placer y del sufrimiento, mundo del medio, la tierra misma, morada de los hombres-simbolizado por el PUMA.

MANQHAPACHA- es el mundo de abajo o el subsuelo es un mundo de tinieblas, de fuerzas poderosas e incontrolables. Si lo relacionamos al ser humano: cerebro, cuerpo y órganos interiores; mundo de abajo, el subsuelo, morada de los demonios- simbolizado por la SERPIENTE LA

CHAKANA Es el símbolo sagrado más importante de la tradición andina.

Ligado a la constelación de la Cruz del Sur que para nuestros antepasados fue la guía que dio un orden y una orientación a sus vidas. Marca la vida cotidiana y ceremonial andina. La Chakana representa la organización socio política y económica de los cuatro territorios pertenecientes al Pusisuyu o Tawantinsuyu, el cual se subdivide en los Ayllus del Aransaya (Posesión de arriba) y del Urinsaya (Posesión de abajo).

En la Cultura Andina tenemos como Símbolos Culturales, a las flores y plantas sagradas, a las aves, como el Kunturi (Cóndor), el Paka, el Mamani, el Luli y otros. Entre las fieras, tenemos el Puma, el Titi, el Qarwa, el Wari, el Allpachu y otros. Entre otros animales están también el Kirkincho, el Katari y el Amaru.

Por otra parte también tenemos, como símbolos nacionales y regionales, las montañas más sobresalientes de los Andes, como el Sajama, Illimani, Azuaya, Wayna Potosí, Illampu, el Tunupa y otras, que representan a fenómenos vitales de nuestros antepasados (Achachilas), llamados con el propósito de conmemorar cada periodo, la memoria de los héroes de nuestra historia y de la mitología andina.

Entre los monumentos y las ruinas arquitectónicas más importantes que hasta hoy se conservan en Tiawanacu y que tenían estrecha relación con las creencias y la religión se tienen: La Fortaleza de Akapana, el Palacio de Calasasaya, la Puerta del Sol, el Templete semisubterráneo, los Monolitos antropomorfos LA WILANCHA Ha sido y sigue siendo la práctica religiosa de los aymaras.

Al realizar un proyecto o una obra significativa como la construcción de una casa, una obra comunal, un templo, al realizar un viaje largo, como requisito tenían que realizar una wilancha o wilara de una llama como presagio de buen augurio, precedida de una ch’alla y acullico, además de otros ritos complementarios según sea el caso. Todas las ceremonias rituales se cumplen con la “ch’alla” en su inicio La aspersión de la sangre y la entrega de la “muntara” o “puntara”, el sacerdote, “yatiri” o “phuqhiri”, entra en comunión misteriosa y relación directa con la naturaleza comprendida entre la tierra y el macrocosmos.

RESPETO

Está en el diario vivir con la familia y en la comunidad, como principio normativo, los mayores inculcan a los hijos el respeto que deben tener ante la persona menor y mayor, el factor fundamental es el saludo, algo muy importante en la comunidad. De igual forma en la conversación de mayores los niños o personas menores de edad no pueden participar, es decir interrumpir una conversación, porque significa mala educación y un mal comportamiento.

Otro hecho importante es la honestidad, sinceridad, para ser acogido como persona, caso contrario nadie lo toma en cuenta; el respeto a la madre tierra (pachamama), a la naturaleza; respeto a los padres, y vivir en armonía en la comunidad.

RELACIONALIDAD ANDINA

La relacionalidad andina lejos de ser sólo ‘lógico’, establece las categorías fundamentales de las cosas a partir del estudio de sus propiedades, aplicando el razonamiento inductivo y el deductivo, la interpretación de las temáticas de un texto.

A pesar de la vivencia cotidiana de una modernidad sui géneris en la que tradición y modernidad coexisten sin aparentes dramas ni conflictos, como aspectos permanentes, distintos y necesarios, de la misma realidad tales como la reciprocidad, complementariedad y correspondencia en los aspectos afectivos, ecológicos, éticos, estéticos y productivos, Las relaciones ‘lógicas’ (en sentido técnico) y gnoseológicas son más bien relaciones derivadas de las relaciones primordiales de convivencia cósmica.

VALORES TRANSVERSALES Y PRINCIPIOS CULTURALES

En este acápite dentro de los valores transversales compromete a la elaboración de un plan de acción para el proceso de enseñanza aprendizaje, tomando en cuenta las características culturales (de lo conocido hacía lo desconocido) de su entorno para la organización del mundo andino. Así como la diferencia por sexo y la complementariedad que debe existir entre ambos.

Chacha- Warmi

Desde una perspectiva biológica es: Chacha = hombre; Warmi = mujer. Desde una perspectiva sociocultural es matrimonio: Unión de dos seres humanos opuestos, que rigen el modelo aymara como esposa y esposo (Gavilán 1996: 64).

Los aymaras perciben a la naturaleza y a la cultura en términos de opuestos simbólicamente sexuados.

Por ejemplo: los cerros y la puna masculinos la tierra, las pampas y los valles femeninos. Plano mítico: El Sol, el Pacha tata, los espíritus de ciertos cerros machos Luna, la Pacha Mama, los espíritus de otros cerros hembras Productos andinos: La papa femenino El maíz masculino. El hombre y la mujer establecen una dialéctica de oposición complementaria: ambos cooperan entre sí y conforman la unidad social, económica, ritual básica de la organización andina.

EL PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD

Este acto reciproco de condición mutua, donde el esfuerzo es recompensado por otro esfuerzo de la misma magnitud, está reciprocidad suele ser económica (trueque), y la base es de dicho principio es el orden cósmico como un sistema armonioso y equilibrado de relaciones con carácter recíproco, asimismo puede ser de orden familiar de parentesco, ecológica de restitución reciproca a la pachamama y otros, como la de ética y religiosa.

AYNI

El  Ayni, es una forma de trabajo, desarrollada en el ciclo agrario (siembra, cosecha). Es un intercambio de trabajo entre los grupos domésticos, es decir el préstamo de trabajo que una persona o grupo hacían a otro individuo o grupo, con la condición de devolver en una fecha determinada en la misma dimensión de tiempo y tipo de tarea.

En realidad el ayni no involucra ningún tipo de rito ni ceremonia, y este ayni se podía eludir con la consecuencia de que este en lo futuro no podía pedir ayuda o colaboración de otro, concebía en sentido de reciprocidad, que lo dado se hacía con la condición de devolución.

MINK’A

La mink’a son las faenas colectivas en obras de bienestar de toda la familia extensa (ayllu), y está no se podía eludir más al contrario eran obligatorias. Estas relacionaban el vínculo de solidaridad, con el fin de resolver los problemas socio-económicos: canales de riego; construcción y cuidado de andenes; edificación de puentes; apertura y vigilancia de senderos; erección de templos y otras obras. En ellas participaban la familia integra munidos de sus herramientas.

MITA

La mita estaba ordenada, planificada y súper vigilada por el Estado, por mediación de sus administradores generando rentas cultivando sus tierras, cuidando su ganado, explotando sus minas y lavaderos, confeccionando piezas y objetos artesanales, y otros servicios, retribuyéndoles con alimentos y bebidas para lograr la satisfacción.

EL PRINCIPIO DEL EQUILIBRIO

 Tiene relación con la estabilidad, concentración del pensamiento para la mantención de la postura, es decir tener un sistema de fuerza para obtener resultados. En el matrimonio aymara se responde recíprocamente en bienes de prendas. En otro ejemplo, la esposa debería poseer tantas cabezas de animales como el esposo, para el equilibrio adecuado en la vida matrimonial.

 EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA

 Todo lo que tiene que ver con todo, relacionales de tipo cualitativo, simbólico, celebrativo, ritual y afectivo. Describe el tipo de relación que existe entre macro – y micro cosmos: “tal en lo grande, tal en lo pequeño”. La realidad cósmica de las esferas celestes alaxpacha y akapacha (como es arriba es abajo, como es abajo es arriba) Pero también hay correspondencia entre lo cósmico y humano, lo bueno y malo, lo divino y humano, etc. Es factible en la gnoseología, la cosmología, la antropología, como en la política y ética.

EL PRINCIPIO DE COMPLEMENTARIEDAD

Se refleja en el complementario a través del ritual celebrativo, mediante un proceso pragmático (acción) de integración simbólica, cielo y tierra, sol y luna, claro y oscuro, verdad y falsedad, día y noche, bien y mal, masculino y femenino, son complementos necesarios para la afirmación de una entidad superior e integral. Este principio se manifiesta en las dimensiones cósmicas, antropológicas, como éticas y sociales.

URAQI

El suelo está constituido por “dos espacios complementarios”; espacio material y espacio espiritual con fuerzas y energías, basada en la concepción dual (material – espiritual). Como ejercicio se puede visualizar el movimiento de los astros.

En el campo de la textilería: El telar de tipo vertical de cuatro perfiles es diseñado para el uso masculino: Chachataki. El telar de tipo horizontal de cuatro estacas es diseñado para el uso femenino: Warmitaki.

Las producciones textiles se realizan en telares que distinguen el género. Por ejemplo, las mujeres producen prendas con diseños complicados como awayu o llijlla, ponchos, costales, frazadas, fajas, bolsas, etc. Los hombres producen telas para la confección de prendas femeninas como faldas, blusas, también para varones como telas para ternos, pero en menor proporción respecto a la mujer (Arnold 1994: 105; Gavilán 1996: 78). Podemos apreciar en este aspecto que la distribución de las tareas de producción textil es compartida entre ambos componentes.

PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD

La relación de los seres humanos fundamentada en la igualdad, una persona se responsabiliza de algo o se hace cargo de otra persona conjuntamente con éste compartiendo los gastos, colmada por la caridad y con alcance social que tenga repercusión tangible en la comunidad, es decir se requiere dos personas, una necesitada y otra solidaria.

Ejemplo: En servicios, la esposa debe brindar a su esposo con un poncho tejido por ella, mientras el esposo debe brindar con una manta tejida por él, lo cual responde a la reciprocidad aymara (Mamani 1989: 31).

PRINCIPIO DE FAMILIARIDAD

Se refiere a los conocimientos y experiencia con un organismo dado, la familiaridad no implica seguridad, implica disponibilidad de información, la cual es usada para analizar los efectos adversos con un organismo, y un rasgo específico en un medio ambiente específico en un medio ambiente determinado. (Organización Internacional de Epizootias, 1996).

CONCLUSIÓN

Los valores involucran componentes y principios como la complementariedad que tiene alcance a estructuras sociales; educación, comunicación, política, economía, ciencia, arte, y otras.

La vida conyugal aymara y la estabilidad de chacha-warmi comprende el concepto de la dualidad andina inter-actuante, los componentes forman un cuerpo dual interdependiente, con un significado de valores propios del mundo aymara.

Comparten los hábitos ideas, ritos, creencias y una serie de actividades, del mismo modo involucran el proceso del equilibrio, el principio de solidaridad, reciprocidad (suma qamaña) el vivir bien en paz y armonía.

El trabajo solidario coadyuva a realizar obras de caridad, contribuye a solucionar las necesidades del necesitado, desde está perspectiva debería ser mucho mayor nuestro compromiso con nuestra sociedad.

Es necesario mencionar que para el aymara todo producto alimenticio es sagrado porque está constituido por los mismos elementos de la manifestación divina, y que son éstos los alimentos orgánicos que nosotros consumimos. Esa es la razón por lo que todos somos hermanos, para ser diferente tendría que alimentarse de piedras o metales y eso haría que no sea hermano.

En la ceremonia Andina de armonización se utilizan productos naturales de los tres reinos de la naturaleza que generan mayor vibración armoniosa, como son las semillas, hojas, flores, tallos y raíces de diversas plantas; tierra y diversos metales que corresponde a los minerales, y de origen animal ingresan la materia grasa, lana, pluma de alguna ave o sullu de auquénidos.

Existen cuatro ceremonias diferentes las dedicadas al fuego, a la tierra, al aire y al agua, por ello también habrá cuatro sacerdotes diferentes, aquellos que tendrán mayor facilidad para poder conectarse con cada uno de dichos elementos.